
Lucas Martínez Quarta, el mejor de los locales, le dio algo de esperanza a un River que estaba para ser goleado en el primer tiempo y que cambió la cara en el complemento. Sufrió la defensa con el juego aéreo y con los delanteros brasileños. Entró muy bien Juanfer Quintero. Poco de Salas y Driussi en ataque. Y un duelo para el olvido del chileno Paulo Díaz.
Esta vez no hubo una atajada espectacular del Pulpo. Tal vez pudo hacer algo más en el gol de cabeza de Gustavo Gómez, aunque es verdad que le cabeceó de muy cerca.
Otro partido flojo del lateral derecho, con más energía que cabeza. Cachete juega pasado de revoluciones todos los partidos y pierde claridad. No pesó en ataque.
Un duelo para el olvido del chileno, a quien se le nota que arrastra problemas físicos. Jugó como central por la derecha y estuvo incómodo. No le ganó un duelo a Vitor Roque. Lo amonestaron rápido y salió en el entretiempo.
Después de un mal primer tiempo como líbero, mejoró mucho cuando pasó a jugar a la mitad de la cancha. Es vehemente para ir a cada jugada. Era el encargado de marcar en las pelotas paradas a Gustavo Gómez, el paraguayo que marcó el primero.
Parecido a Portillo: sufrió en la etapa inicial con José López. Ya en el complemento levantó su nivel, principalmente porque Palmeiras dejó de atacar. Realizó un par de cruces buenos.
El Huevo siempre da la cara, aún cuando tiene un juego con altibajos. El segundo gol del elenco de Brasil llegó tras una pérdida suya, pero se recompuso. Probó un par de veces desde afuera en la segunda etapa.
Nacho no está para jugar en un partido de tan alto nivel de exigencia física y se evidenció. Comenzó como una especie de enganche por derecha y culminó de volante por izquierda. Suele correr demasiado para todos lados, se desgasta y erra pases fáciles.
Similar a Nacho: los 39 años le pesan al mendocino. Padeció el primer tiempo con el toqueteo de los brasileños. Quedó demasiado expuesto en las malas presiones de River. Fue reemplazado en el entretiempo.
Jugó pésimo en la etapa inicial y fue uno de los motores de la levantada del complemento. Se sintió mejor respaldado con Portillo a su costado. También se entendió muy bien con Juanfer.
Poco del ex Racing. Su fuerte es la lucha y ahí perdió en todas con Gómez. Se lo percibió lento, con una marcha menos. Con la pelota en los pies estuvo errático. No tuvo chances de gol.
Deslucido duelo del delantero, que comenzó como enganche por la izquierda. La alternativa táctica de Gallardo no funcionó. Lo positivo es que fue el único que intentó en el lapso en que Palmeiras lo superó. Otra vez se lesionó y abandonó la cancha. Se perderá la vuelta.
Es cierto que en el segundo tiempo Palmeiras casi no atacó, pero se impuso mucho en los mano a mano. Levantó a los hinchas con un par de acciones. Metió el gol que le da algo de esperanza a River de cara a la vuelta en San Pablo.
Una pena que el colombiano no esté mejor desde lo físico porque le sería muy útil a River. Entró y le cambió la cara al equipo. Se plantó por la derecha y conectó mucho y bien con Castaño y Montiel. Intentó con remates desde afuera, aunque siempre lo bloquearon. Salvó una contra peligrosa yendo al piso como un defensor.
Entró con ganas y se movió por todo el frente de ataque. No estuvo claro como en otras ocasiones, pero buscó. Pudo haber intentado con algunos remates desde afuera.

