A finales de marzo, la primavera deja atrás el frío del invierno en España. Las lluvias hacen que el agua baje desde los montes y alimente el verdor de los bosques en muchos lugares del país.
En el norte de Cáceres, el río Jerte corre encajonado entre las sierras de Bernabé del Piormal de Tormantos y los montes de Tras la Sierra, cuyas laderas están cubiertas por más de un millón de cerezos.
Al florecer, estos cerezos cubren el paisaje con una copiosa lluvia de pétalos que nada tiene que envidiar a las más conocidas, y veneradas, de Japón. El blanco de las flores se convertirá en el rojo de las picotas maduras al llegar junio.
Claro que en el valle también hay varias cascadas y una de ellas destaca como un lugar escondido donde se puede admirar a los cerezos en flor como en ninguna otra parte.
Estos cerezos cubren el paisaje con una copiosa lluvia de pétalos. Foto: PexelsLa cascada escondida en Cáceres que se llena de cerezos en flor
En primavera, el Valle del Jerte, a 130 km de la ciudad de Salamanca y a 230 km de Madrid, ofrece un paisaje de un verde muy intenso, que resulta ideal para venir y disfrutar de las gargantas, del propio río y, sobre todo, de las cascadas que con las lluvias de este invierno y primavera se ven espectaculares.
Y entre todas esas cascadas en este valle encantado de la provincia de Cáceres, una florece como ninguna: la cascada del Caozo.
Como es tradición en España, aquí también hay una celebración popular: la Fiesta del Cerezo en Flor durante la cual se organizan todo tipo de actividades que sirven de escaparate de la cultura y gastronomía de la región.
A 130 km de Salamanca, la región adquiere una belleza inigualable. Foto: PexelsEn 2025, la fiesta comenzó en Rebollar y finalizó en Cabrero. Antes, tuvo lugar el Despertar del Valle en las gargantas jerteñas y, luego, la fiesta conocida como Lluvia de Pétalos.
Los principales pueblos del Valle del Jerte cuyos habitantes reciben a los turistas por las cascadas y las fiestas del cereezo, son: Barrado, Cabezuela del Valle, Cabrero, Casas del Castañar, El Torno, Jerte, Navaconcejo, Piornal, Rebollar, Tornavacas y Valdastillas.
Pero además de estos pequeños pueblos con historias hermosas, el visitante tiene a 35 km del centro del Valle del Jerte una ciudad con todos los principales servicios. Plasencia, con sus 40 mil habitantes y sus construcciones antiquísimas, es el lugar para alojarse, comer bien y hacer descansos y recorridos urbanos.
En estos pueblos tienen especial interés las bodegas, fraguas, lagares que durante unos días son mostrados tal y como eran hace 50 años cuando tenían un papel principal en las vidas de los lugareños. Además, las casas que conservan la arquitectura tradicional abren las puertas a los visitantes.
La cascada escondida en Cáceres que se llena de cerezos en flor. Foto: PexelsSin duda, los grandes protagonistas son los cerezos en flor que se unen a las peculiaridades del Valle, uno de los más originales de toda España, modelado en terrazas para adecuarlo al cultivo de las cerezas.
Para llegar a la cascada del Caozo, ese lugar escondido, hay que tomar la carretera entre Valdastillas y Piornal, y en una curva cerrada con un cruce bien indicado seguir por el carril hacia Navaconcejo unos 600 m. Luego de estacionar el coche, solo hay que caminar 100 m hasta la base del Caozo. Para los más enérgicos, es posible llegar por el Sendero SL-CC 32, de unos siete kilómetros, que comienza en Valdastillas.
La base del Caozo cuenta con una pasarela de hierro desde donde se puede observar la caída de agua, desde unos 30 m, sobre el muro de piedra.
Las casas que conservan la arquitectura tradicional abren las puertas a los visitantes. Foto: PexelsOtra opción es continuar el recorrido hasta la garganta del Bonal y llegar, un poco más arriba, a la cascada del Calderón, algo más estrecha y de la misma altitud que la del Caozo. En el Valle del Jerte también destaca la garganta Marta, a la que se llega desde Valdastillas. Y la Garganta de los Infiernos.
La cascada del Caozo brota en Piornal, pueblo conocido por la Fiesta Nacional del Jarramplas. En enero, un personaje vestido de traje y cintas multicolor, protegido con armadura y máscara con cuernos (Jarramplas) sale a las calles para recibir el lanzamiento de nabos por parte de vecinos y visitantes.
Desde la ciudad de Plasencia, por la ruta N-110 hasta Jerte, se llega a la Garganta de los Infiernos, una reserva natural dentro del propio Valle del Jerte con unas 7.226 has. propias. Fue declarada Reserva Natural en 1994. Y se encuentra entre los límites municipales de Tornavacas, Cabezuela del Valle y Jerte. Otro lugar hermoso lleno de cerezos ideal para visitar en primavera en la provincia de Cáceres, España.

