
Israel tratará como «terroristas» a los tripulantes de una flotilla internacional que partió de Barcelona el domingo con ayuda humanitaria hacia Gaza. Se tratade unos 20 barcos, a los que se unirán más embarcaciones desde otros puertos del Mediterráneo. El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, ya presentó al gobierno un plan para detener la Flotilla Global Sumud que prevé la retención de todos los navegantes en detención prolongada en cárceles de máxima seguridad.
Según el plan israelí, todos los activistas arrestados serán retenidos en detención prolongada —a diferencia de las prácticas anteriores— en las cárceles israelíes de Ketziot y Damon, utilizadas para recluir a terroristas en condiciones rigurosas, típicamente reservadas para presos de alta seguridad.
A los activistas se les negarán privilegios especiales como televisión, radio y alimentación especial. «No permitiremos que quienes apoyan el terrorismo vivan con comodidad», declaró Ben-Gvir, según citó el periódico Jerusalem Post.
Los fuertes vientos en el Mediterráneo obligaron este lunes a la flotilla a regresar a Barcelona, desde donde había partido un día antes con ayuda humanitaria y cientos de militantes como la ambientalista Greta Thunberg, quien apeló a la «resistencia» de la ciudadanía ante el «fracaso» de los gobiernos con el «genocidio» perpetrado por Israel en Gaza.
«Debido a las inseguras condiciones climáticas (…) regresamos a puerto para dejar que pasara la tormenta», indicó en un comunicado la Global Sumud Flotilla, sin precisar cuándo volverán a zarpar.
La propia Thunberg anunció la flotilla el pasado 10 de agosto como «el mayor intento de romper el asedio ilegal israelí sobre Gaza», con «docenas» de embarcaciones que, el 4 de septiembre, confluirán con barcos salidos de otras zonas del Mediterráneo, como Italia o Túnez.
Desde entonces, la Global Sumud Flotilla, que cuenta con la participación de 44 países, ha recibido muestras de apoyo del activismo social de toda España, así como de actores y actrices de renombre internacional, como la estadounidense Susan Sarandon o el irlandés Liam Cunningham, presente en el puerto de Barcelona.
Junto al actor español Eduard Fernàndez, Cunningham hizo público el mensaje póstumo grabado por una niña palestina de 5 años que daba detalles de la música que quería que sonara en su funeral si resultaba muerta.
Thunberg, en tanto, es la segunda vez que navega hacia Israel. En el intento anterior de romper el bloque sobre Gaza, su barco fue abordado por fuerzas israelíes y la activistas, detenida.
En el pasado, operaciones similares de barcos, intentado romper el bloqueo israelí sobre Gaza, han derivado en incidentes graves que levantaron críticas globales hacia las fuerzas israelíes, como ocurrió con el mortal asalto a una flotilla turca en 2010, en el que comandos israelíes abordaron el barco turco Mavi Marmara en aguas internacionales. Según la ONU, el ataque causó la muerte de 10 activistas y dejó a decenas heridos.
El buque, que transportaba más de 600 pasajeros y ayuda humanitaria, formaba parte de la llamada Flotilla de la Libertad.
El asalto generó una crisis diplomática sin precedentes entre Turquía e Israel. Según Al Jazeera, Israel se disculpó en 2013 por “errores operativos” durante el ataque, mientras que en Turquía algunos de los responsables israelíes enfrentan juicios en ausencia por crímenes de guerra.
La Flotilla Global Sumud es un nuevo intento por romper el asedio israelí sobre Gaza. Y se trata de la más grande hasta ahora.
Está compuesta por unas 20 embarcaciones iniciales y delegaciones de 44 países. Y se espera que en la última etapa del viaje participen alrededor de 70 barcos.
Los organizadores destacan que “la historia aquí es sobre Palestina. La historia aquí es cómo se priva deliberadamente a la gente de los medios más básicos para sobrevivir”, dijo Greta Thunberg durante una rueda de prensa.
El convoy transporta alimentos, agua y medicamentos. Los activistas exigen la apertura de un corredor marítimo humanitario y la entrega segura de la ayuda.

