
¿Qué es el banksying? Se trata de una tendencia actual en la que se deja morir una relación de forma lenta y premeditada. Desenamoramiento, distancia, falta de comunicación, evasivas y silencio. En el banksying todo esto está presente y, aún así, el vínculo sexoafectivo persiste hasta el inevitable momento de la ruptura.
¿Por qué se denomina así? Claramente, en referencia a Banksy, seudónimo del famoso artista británico, ese que se caracteriza -entre otras cosas- por “desaparecer después de plasmar una obra, sin dar explicaciones”, explicó a Clarín la psicóloga Lara Ferreiro.
En particular, hace alusión a La niña con globo, una emblemática obra del artista que se autodestruyó tras ser adquirida en la casa de subastas Sotheby’s, dijo la especialista, autora del libro ¡Ni un capullo más!: El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta (Grijalbo). La analogía se vincula al modo encubierto y demorado en que se destrozan tanto la obra como el vínculo.
“Es una práctica súper cruel y una tendencia de moda muy tóxica en las parejas, porque te vas desenamorando lentamente de tu pareja, pero no se lo dices”, afirmó. Al no saber la verdad sobre los sentimientos del otro, este comportamiento deja a una de las partes en desventaja y sin poder procesar el duelo.
Ferreiro, especialista en vínculos, enfatizó que el banksying supone la muerte lenta y silenciosa de la pareja. Mientras que uno de los integrantes se va a desenamorando sin decir nada -y por eso se genera tanto dolor en el otro- el primero es el único con posibilidad de prepararse psicológicamente para la separación.
Esta forma de desvinculación emocional comienza de un modo sutil hasta más tarde destruirlo todo y comunicar la verdad de los sentimientos vigentes. Hay algunos elementos clave para descubrir cuando una persona es víctima del banksying, según la psicóloga:
Si bien este comportamiento, explicó la especialista, puede durar de tres meses a un año, en general no pasa de los seis meses. Y consta de cuatro fases: negación, culpa, tristeza y, finalmente, aceptación.
La dificultad de las rupturas se da, en parte, porque “somos una sociedad narcisista en la que pensamos en nosotros mismos”, señaló Lara Ferreiro. Así, añadió, todo se entorpece “porque la gente evita el sufrimiento. Muchas veces actúan así por inmadurez emocional: por miedo al conflicto, se callan”. Otro punto destacado, dijo, es que muchas veces se permanece en una relación por miedo a no encontrar a otra persona y no por amor.
Entre los pasos para una ruptura sana, enumeró:

