
La noticia de que China impuso a partir del 1 de enero medidas de salvaguardia sobre la carne vacuna importada no tomó de sorpresa a la cadena ganadera local, que ya venía trabajando para amortiguar el impacto.
Desde el Ministerio de Comercio de China explicaron que las importaciones de carne vacuna crecieron de forma significativa en los últimos años, convirtiéndose en el mayor importador mundial. Según los datos oficiales difundidos al iniciar la investigación, las compras externas crecieron casi 65% entre 2019 y 2023. Y en 2024 compró un récord de 2,9 millones de toneladas.
Así, el gobierno chino decidió incluir cuotas específicas por país y un arancel adicional del 55% para los volúmenes que excedan esos límites.
Para Argentina, la resolución tiene un impacto relevante: China es el principal destino de la carne vacuna local. Según la disposición oficial, el país contará con una cuota de 511.000 toneladas este año, que se aumentará un 2% por año, y continuará tributando el arancel vigente del 12,5%. Sin embargo, cualquier embarque que supere ese volumen deberá afrontar un derecho adicional del 55%, un nivel que, en los hechos, deja fuera de competencia a esos envíos.
Para tener en cuenta, Argentina exportó 654.800 toneladas de carne vacuna entre enero-noviembre de 2025, según los últimos datos, de las cuales 458.360 toneladas tuvieron como destino el mercado chino.
Para el analista ganadero Víctor Tonelli, la resolución “terminó saliendo mucho mejor de lo esperado” para algunos países proveedores. “Finalmente se impusieron cuotas agrupadas para distintos países por unas 2,7 millones de toneladas, aproximadamente un 15% menos de lo que China va a terminar importando”, explicó.
Según detalló el especialista, Argentina y Uruguay recibieron cupos superiores a los volúmenes que vienen exportando, mientras que Brasil y Australia quedaron por debajo de sus envíos habituales. “Brasil va a cerrar el año con exportaciones cercanas a 1,5 millones de toneladas y recibió apenas 1,1 millón. En Australia ocurre algo similar, ya que exportará unas 300.000 toneladas en 2025 y obtuvo una cuota de 205.000”, indicó.
De acuerdo con Tonelli, las diferencias se explican porque las salvaguardias se calcularon sobre las exportaciones del período 2021-2024, y no sobre los volúmenes más recientes.
En relación con Argentina, Tonelli sostuvo que el cupo de 511.000 toneladas para el primer año, con incrementos del 2% anual en los siguientes, “deja al país muy bien plantado”. Además, recordó que está expectante la cuota adicional de 80.000 toneladas a Estados Unidos sin arancel, lo que podría derivar parte de los envíos que hoy van a China hacia ese mercado.
Desde el sector industrial, el presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), Daniel Urcia, advirtió que la decisión china “es una acción unilateral que limita la libertad comercial”, aunque reconoció que responde a la lógica de protección del mercado interno del gigante asiático.
Urcia señaló que el principal desafío para la cadena ganadera argentina será interno: definir cómo se distribuirán los cupos sin generar distorsiones. “China ya hizo su jugada. Ahora la pregunta es qué hace Argentina, porque no es un mercado cualquiera para los exportadores y para quienes están en condiciones de exportar”, planteó.
En ese sentido, sostuvo que el reto será “construir un sistema que permita participar a todos, sin distorsiones”, y recordó que los envíos se dirigen a China porque “paga más” y ofrece mejores condiciones comerciales. “La pregunta sobre por qué no se exporta más a otros mercados suelen ser de escritorio; el comercio va donde está el mejor precio”, concluyó.

