domingo, mayo 24Hola General Pinto!!

EE.UU. restaura bosques de algas gigantes gracias a un depredador natural



Bajo la superficie del océano, los bosques de algas gigantes funcionan como selvas submarinas. Dan refugio a peces, invertebrados, aves marinas y mamíferos, además de amortiguar oleaje y capturar carbono.

Pero en la costa oeste de Norteamérica, muchos de esos ecosistemas colapsaron. El calentamiento marino, las enfermedades y la expansión de erizos morados transformaron antiguos bosques de kelp en “desiertos” submarinos.

Ahora, una esperanza viene de un depredador natural: la estrella de mar girasol (Pycnopodia helianthoides). NOAA Fisheries informó que científicos y organizaciones conservacionistas están criando ejemplares en cautiverio para reintroducirlos y ayudar a recuperar los bosques de kelp de California.

La lógica ecológica es directa: los erizos comen kelp y las estrellas de mar girasol comen erizos. Cuando ese depredador desaparece, los erizos pueden multiplicarse y mantener el fondo marino pelado durante años.

La estrella de mar girasol fue una de las especies más golpeadas por la enfermedad conocida como sea star wasting disease, que desde 2013 provocó mortandades masivas en la costa del Pacífico. Su caída coincidió con el avance de los erizos morados y la pérdida de bosques de kelp en varias regiones.

Un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B evaluó si la recuperación de poblaciones de estrella de mar girasol podría facilitar el regreso de los bosques de algas. Los investigadores comprobaron que estas estrellas consumen erizos morados empobrecidos, típicos de los fondos degradados y modelaron que su recuperación podría ayudar a controlar esas poblaciones.

La novedad no está en soltar un animal cualquiera, sino en devolver una pieza clave del ecosistema. En ecología, ciertas especies funcionan como reguladores: no son necesariamente las más abundantes, pero su presencia ordena la red de relaciones entre depredadores, presas y vegetación.

El plan, sin embargo, no es simple. Criar estrellas de mar en laboratorio, evitar enfermedades, seleccionar sitios adecuados y monitorear su supervivencia exige años de trabajo. Además, el kelp enfrenta otras presiones, como olas de calor marinas, contaminación, cambios en nutrientes y tormentas.

Aun así, el enfoque tiene una fuerza especial: en lugar de depender solo de intervenciones humanas permanentes, busca reconstruir un equilibrio natural. Si el depredador vuelve y controla a los erizos, el bosque puede tener mejores condiciones para regenerarse.

La restauración del kelp no se resolverá con una sola especie. Pero el regreso de la estrella de mar girasol muestra una idea poderosa: a veces, para reparar un ecosistema, no alcanza con plantar o remover; hay que devolverle sus relaciones perdidas.



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *